
Acceder a la intimidad
Sobre la autora
Brenda Dater, MSW, MPH, es directora ejecutiva de AANE y autora de Parenting Without Panic. Brenda es madre de tres hijos, y su hija mayor es autista. Brenda ha facilitado grupos de apoyo para padres durante más de 20 años y disfruta enormemente creando un entorno en el que los padres puedan encontrar el apoyo, la información y la comunidad que necesitan.

Cuando los adolescentes y los adultos jóvenes se aventuran en el mundo de las citas, la experiencia suele ser intensa y avanzar rápidamente. Para las personas autistas, encontrar a alguien que realmente te vea y te acepte, especialmente mientras atraviesas el proceso de explorar tu identidad de género o sales de un período de aislamiento social, puede resultar profundamente reafirmante.
Debido a que los círculos sociales locales pueden ser pequeños o difíciles de manejar, los espacios en línea suelen ser una de las principales formas de encontrar parejas románticas. Las citas en línea permiten a las personas conocer a otras personas de su edad que comparten sus mismos intereses y su identidad. Al mismo tiempo, el mundo en línea conlleva riesgos reales, desde el bombardeo amoroso (love-bombing) y el catfishing hasta las estafas financieras.
Navegar estos riesgos mientras se busca una intimidad genuina requiere medidas prácticas de seguridad, pero a menudo existe una vergüenza implícita en torno a necesitar ayuda para poder acceder al mundo de las citas.
Quitar el estigma del apoyo en las relaciones
Nuestra cultura suele equiparar la adultez con la independencia total, lo que puede hacer que pedir ayuda con las citas resulte vergonzoso o infantilizante. Sin embargo, la interdependencia es una parte normal de la manera en que la mayoría de las personas manejan sus relaciones. Las personas adultas neurotípicas suelen recurrir a sus amistades para revisar con una persona de confianza el perfil de alguien, tener citas dobles, pedir una segunda opinión sobre cómo interpretar una comunicación, compartir datos de ubicación o pedir que las recojan si una cita sale mal.
Para las personas adultas autistas o las personas con necesidades médicas complejas, ese apoyo simplemente se ve un poco diferente. Como ocurre con todas las historias sobre mi familia, comparto esta con el permiso y consentimiento explícitos de mi hija. Cuando mi hija trans, Rachel, quiso conocer en persona a una pareja romántica que había conocido en línea y que vivía en una zona remota, hacer posible ese encuentro requirió mucha coordinación. El manejo de su diabetes tipo 1 y su enfermedad celíaca, combinado con la ausencia total de transporte público o servicios de transporte compartido en las zonas rurales de Michigan, significaba que viajar sola no era una opción segura.
Necesitar que la familia o personas de confianza aporten tiempo y dinero para hacer posible un encuentro puede resultar frustrante para una persona adulta joven que quiere ser independiente. Considerar esta ayuda como un trabajo práctico en equipo, en lugar de verla como una falta de madurez, ayuda a preservar la dignidad al mismo tiempo que se mantienen la salud y la seguridad física. Elaboramos un plan juntas; Rachel agradeció nuestra ayuda y nosotras estuvimos felices de brindársela.
Equilibrar la vulnerabilidad y la seguridad
Además de la seguridad física y los aspectos logísticos, también existe la vulnerabilidad emocional. Cuando alguien ha deseado durante mucho tiempo sentirse aceptado románticamente, el deseo de sentirse amado puede hacer que sea fácil ignorar las señales de alerta. Es natural que padres, madres y personas de apoyo se preocupen por la explotación o las estafas en línea. Sin embargo, asumir que toda relación en línea es falsa o peligrosa puede hacer que una persona adulta joven oculte aspectos de su vida por miedo a ser juzgada.
Establecer medidas de seguridad no se trata de controlar la vida amorosa de alguien. Se trata de ofrecerle una persona de confianza con quien pueda hablar y obtener una segunda opinión. Las personas de apoyo pueden ayudar a establecer hábitos sencillos y claros en torno a las citas en línea:
- Separar la privacidad del secreto: La privacidad significa reservar ciertos momentos personales para uno mismo, lo cual es saludable. El secreto suele estar motivado por el miedo o la presión de la otra persona, lo que a menudo constituye una señal de alerta.
- Establecer planes claros para retirarse de una situación: Acordar mensajes de seguimiento, contar con una persona de respaldo para la ubicación y establecer de antemano estrategias claras para retirarse de un primer encuentro permite explorar las citas con confianza.
- Validar el deseo de conexión: Responder al entusiasmo con interés en lugar de pánico ayuda a garantizar que, si se cruza un límite o una cita deja de sentirse segura, la persona se sienta cómoda pidiendo ayuda.
Ampliar la red de apoyo
Los padres y las madres suelen ser las primeras personas a quienes se recurre para pedir ayuda, pero no tienen que ser las únicas. Crear una red más amplia, que incluya amistades, compañeros de trabajo, hermanos, mentores pares, entrenadores o terapeutas, brinda a las personas adultas autistas varias personas a las que pueden recurrir para pedir consejo.
Explorar las relaciones íntimas suele ser una parte muy importante de la vida adulta de las personas autistas. Al reemplazar el control por una comunicación abierta y considerar el apoyo como una parte saludable de la vida adulta, podemos respetar el derecho de una persona adulta autista a buscar el amor, al mismo tiempo que nos aseguramos de que cuente con el respaldo físico y emocional que necesita.




